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Claves para el mantenimiento de una tienda online en WooCommerce

Hace poco publicamos un artículo sobre mantenimiento web en WordPress donde explicábamos qué implica realmente mantener una web y por qué el concepto del trabajo no es solo una cuestión técnica.

La respuesta fue muy buena y, sobre todo, nos dejó clara una cosa a todo el equipo de Tekla. Hay bastante interés en entender qué pasa después de lanzar una web y cuáles son las buenas prácticas profesionales en el mundo del desarrollo web.

Por eso, en este artículo damos un paso más y aterrizamos ese mismo enfoque en WooCommerce, una de las soluciones más populares del mercado a la hora de montar un ecommerce.

Porque cuando hablamos de tiendas online, el mantenimiento no es que sea importante. Es que es una de las partes más críticas de un negocio.

Como nos gusta decir, montar una tienda online es relativamente fácil. Pero mantenerla funcionando como la seda cuando empieza a vender de verdad, no tanto.

Qué diferencia el mantenimiento WooCommerce de una tienda online montada con otro CMS

Cuando montas una tienda online tienes muchas opciones, pero a la hora de la verdad todo suele reducirse a dos.

Por un lado está Shopify, una de las soluciones más conocidas y actualmente líder en el mercado. Y a muy poca distancia, la otra gran alternativa es WordPress con su WooCommerce.

Pero, ¿en qué se diferencian realmente ambos sistemas? Y sobre todo, ¿cómo debería preocuparnos esto en lo que respecta al mantenimiento?

Shopify es un sistema más cerrado. Está pensado para que funcione dentro de un entorno bastante controlado, y eso hace que el mantenimiento, a priori, sea más sencillo. Al final estás pagando una tarifa mensual donde buena parte de ese trabajo ya viene integrado.

WooCommerce funciona de otra forma. Es una solución mucho más abierta, más flexible y más ligada al ecosistema WordPress. Esto te da mucha más libertad a la hora de construir la tienda, pero también implica asumir más responsabilidad sobre lo que pasa detrás.

Y aquí es donde está el matiz.

Muchas veces se percibe WooCommerce como una opción más económica porque no tiene una cuota fija como Shopify. Pero en la práctica, esa diferencia no desaparece. Se traslada al responsable de la web.

Porque todo lo que Shopify integra dentro de su sistema, en WooCommerce hay que gestionarlo. Y eso, aunque no se vea, tiene un impacto directo en cómo evoluciona la tienda y en cómo es su día a día.

Por eso, más que decir que uno tiene mantenimiento y el otro no, lo más acertado es entender que en Shopify, el mantenimiento forma parte del sistema. Mientras que en WooCommerce, es una tarea que forma parte del proyecto. Salvando las distancias, en uno tienes una tienda en un centro comercial, con sus servicios integrados por los que pagas una cuota. Y en el otro instalas la tienda donde te parece más conveniente.

¿Es mejor uno que otro? Depende del proyecto.

En Tekla acompañamos a muchos clientes en esta decisión, pero la respuesta nunca es la misma. Depende del momento del negocio, de los recursos y de cómo se quiera gestionar la tienda a medio plazo.

Qué incluye el mantenimiento en WooCommerce

Una vez aclarados estos conceptos, vamos a hablar de qué incluye —y qué no— el mantenimiento de una tienda online.

Vamos a hablar de lo que nosotros entendemos que debería incluir el mantenimiento de una tienda desarrollada en WordPress con WooCommerce. Es, en definitiva, el servicio que ofrecemos a nuestros clientes.

Igual que en un WordPress corporativo, el mantenimiento no consiste en entrar de vez en cuando y actualizar plugins sin mucho criterio. Eso puede servir para salir del paso, pero no es lo que necesita una tienda que está vendiendo.

Como ya hemos dicho —y no nos cansaremos de repetir— el mantenimiento no es una tarea puntual. Forma parte del núcleo del negocio.

A partir de ahí, conviene aterrizarlo.

Control de plugins, compatibilidades y copias de seguridad

WooCommerce vive de plugins, integraciones y dependencias que evolucionan constantemente. Actualizar es necesario, pero hacerlo sin control es una de las formas más rápidas de romper algo que estaba funcionando.

En una tienda online, una mala actualización no suele afectar solo al diseño. Puede afectar directamente al checkout, a los pagos o a los envíos.

Por eso, más que actualizar siempre, la clave está en saber cuándo y cómo hacerlo. En saber cómo gestionar correctamente las copias de seguridad.

Porque actualizar sin tener un sistema de backups fiable es, directamente, asumir un riesgo innecesario.

En una tienda online no puedes permitirte estar horas intentando arreglar algo que se ha roto. Necesitas poder volver atrás rápido, con una versión funcional y sin afectar a pedidos, clientes o datos.

Por eso, dentro del mantenimiento, las copias de seguridad no son un extra. Son una base.

Tener backups automáticos, frecuentes y bien gestionados es lo que permite trabajar con tranquilidad cuando se hacen cambios o actualizaciones.

Revisión del proceso de compra en WooCommerce (carrito y checkout)

Hay una parte de la tienda online que muchas veces se da por hecha, el proceso de compra.

Carrito, checkout, cupones, métodos de envío, pasarelas de pago…

A nivel técnico, es evidente que todo esto debería funcionar como la seda. Por eso, no está de más tener siempre un ojo encima. Cambios en plugins, ajustes mal configurados o pequeños conflictos pueden hacer que algo deje de funcionar sin que sea evidente.

Ahora bien, aquí hay otra lectura que, por ese afán de centrarlo todo en el desarrollo, muchas veces se pasa por alto.

Porque el proceso de compra no es solo una parte técnica. Es uno de los puntos que tenemos comprobado que puede tener más impacto en cualquier tienda online. Es donde se decide si una venta se cierra o no. Y también donde se pueden mejorar muchas cosas: desde la claridad del proceso hasta cómo se presentan los gastos de envío o los tiempos de entrega.

De hecho, ya hemos hablado en el blog sobre el truco de trabajar el delivery promise, como punto de partida para mejorar la conversión de una web. Y aun así, tendríamos para unos cuantos posts más hablando sobre cómo impactan las optimizaciones en esta parte de la tienda.

Lo que queremos decir es que el mantenimiento del checkout no debería limitarse a comprobar que todo funciona y listo. También implica revisar cada detalle con mentalidad de marketing.

Porque es una parte que evoluciona constantemente, tanto a nivel técnico como estratégico. Y tocarla con criterio puede ser una de las formas más directas de mejorar resultados en un WooCommerce bien gestionado.

 

Emails y automatizaciones en WooCommerce

Si ya era importante intentar maximizar las ventas en el carrito, en el caso de los emails y las automatizaciones todavía lo es más.

Porque aquí no hablamos solo de enviar un email para confirmar un pedido o asegurarnos de que el cliente esté satisfecho. Hablamos de todo lo que ocurre después.

De cómo trabajamos ese contacto. De cómo acompañamos al usuario. Y, sobre todo, de cómo aprovechamos todo el potencial del email marketing para convertir un interés inicial en una venta.

Aquí entran muchas cosas.

Desde emails transaccionales bien configurados hasta secuencias más pensadas desde marketing. Recuperación de carritos abandonados, recordatorios, comunicaciones que ayudan a cerrar la compra o incluso a aumentar el ticket medio.

Y luego está todo lo que ocurre alrededor.

La medición, la configuración de eventos, la conexión con plataformas como Meta Ads o Google Ads para hacer remarketing y seguir impactando a ese usuario que ya ha interactuado con la tienda.

Porque en la mayoría de las ocasiones, la venta no se cierra en la primera visita.

Por eso, el mantenimiento en este punto no es solo comprobar que los emails se envían. Es revisar que todo el sistema de automatizaciones y seguimiento está bien planteado y sigue funcionando como debería.

Porque bien trabajado, este bloque puede marcar una diferencia enorme en los resultados del negocio.

Seguridad en WooCommerce

La seguridad en WooCommerce es uno de esos puntos que muchas veces se dan por hechos… hasta que pasa algo. Aquí ya no estamos hablando solo de una web. Estamos trabajando con datos de clientes, pedidos y, sobre todo, dinero.

Y eso cambia bastante el nivel de exigencia.

No se trata únicamente de configurar bien una pasarela de pago como Stripe o PayPal. Se trata de transmitir al usuario que está en un entorno seguro donde puede dejar sus datos con confianza.

Porque esa sensación también influye en la conversión.

Un checkout que genera dudas, un aviso de seguridad mal configurado o una web que no transmite confianza puede hacer que un cliente abandone la compra en el último momento.

Por eso, el mantenimiento también pasa por cuidar estos detalles.

Desde tener correctamente configurado el HTTPS, hasta mantener el sistema actualizado, revisar accesos o evitar posibles vulnerabilidades que puedan comprometer la tienda.

No es un bloque que se vea. Pero sí es uno de los que más impacto puede tener si falla.

Rendimiento en WooCommerce: velocidad y experiencia de compra

Aquí no hay mucho misterio. Una tienda online lenta vende menos. De hecho, una web que tarda mucho en cargar aumenta el porcentaje de rebote, afecta al posicionamiento y hace que cada visita valga un poco menos.

Pero más allá de eso, hay algo todavía más importante.

Con lo difícil que es llevar a un usuario a una web, y más aún llevarlo hasta el punto en el que está a punto de comprar, no tiene sentido perder esa venta por un problema puramente técnico.

Un producto que tarda en cargar, un checkout que responde lento o una web que no va fina en móvil puede ser suficiente para que el usuario se vaya.

Y eso pasa.

Además, en WooCommerce hay un matiz que conviene tener en cuenta. No deja de ser una extensión sobre WordPress. Y eso, por muy bien construido que esté el proyecto, añade complejidad y carga al sistema.

Más plugins, más lógica, más procesos en segundo plano… Digamos que el rendimiento no se puede dar por hecho. Hay que trabajarlo. Optimizar tiempos de carga, revisar recursos, controlar qué se instala y qué no… Todo eso forma parte del mantenimiento de un WooCommerce.

Porque especialmente en una tienda online, la velocidad no es solo una cuestión técnica.
Es una parte directa de la experiencia de compra.

Gestión de stock y productos en WooCommerce

Esta es, probablemente, una de las partes donde una agencia de desarrollo web como la nuestra entra menos… al menos en teoría.

Pero en la práctica, no siempre es así.

Muchas veces nos encontramos con clientes que necesitan ayuda para subir un catálogo completo. Y no hablamos de pocos productos, sino de tiendas con decenas o cientos de referencias.

En estos casos, lo habitual es construir fichas de producto de forma bastante genérica. Textos básicos, estructuras repetidas y una lógica pensada más para salir del paso que para vender.

Y aquí es donde hay margen de mejora.

Porque una ficha de producto no es solo información. Es una pieza clave dentro del proceso de compra.

Ir puliendo estos contenidos, trabajar mejor los textos, ordenar bien la información o cuidar cómo se presentan los elementos puede tener un impacto directo en la conversión.

Evidentemente, hay una parte más técnica que también hay que tener controlada. Stock, variaciones, disponibilidad… todo eso debe estar bien configurado y alineado con la operativa del negocio.

Pero más allá de eso, hay otra capa.

Y es la de entender que el mantenimiento también pasa por revisar y mejorar cómo se está vendiendo el producto dentro de la propia web.

Porque en muchas tiendas, el problema no es que no haya tráfico.
Es que el producto no está trabajado como debería.

Mantener un WooCommerce no es lo mismo que mantener una web

El mantenimiento en una tienda online no es opcional. Es algo básico. De hecho, no hacerlo (o hacerlo sin criterio) no solo implica exponerse a problemas técnicos, hackeos o errores en la operativa. También implica asumir riesgos a nivel de negocio.

Clientes que no pueden comprar, pedidos que fallan, incidencias que generan frustración… o incluso situaciones que pueden acabar afectando a la reputación de la marca o tener consecuencias legales.

Pero hay otra parte que muchas veces no se tiene tan en cuenta. Y es que un buen mantenimiento genera oportunidades para el negocio. Oportunidades de mejorar la conversión, de optimizar procesos, de afinar el producto, de trabajar mejor el marketing o de sacar más partido al tráfico que ya tienes.

Y eso, bien trabajado, acaba teniendo un impacto directo en los resultados de cualquier empresa que opere en internet. Por eso, aunque muchas veces se plantee como un servicio puramente técnico, la realidad es que puede ir mucho más allá.

Hay proyectos donde ese enfoque más técnico encaja perfectamente. Equipos que ya tienen cubiertas otras áreas y solo necesitan soporte en esa parte. Y es totalmente válido.

Pero también hay otros casos donde el mantenimiento se entiende de forma más global.

Ahí es donde entra un enfoque más conectado, donde desarrollo, marketing y negocio trabajan juntos para mejorar el rendimiento de la tienda.

Porque no se trata de elegir un enfoque u otro, sino de aplicar el que realmente necesita el negocio.