Inicio
/
Blog
/
Cómo saber si una página web es segura y transmite confianza
Según datos del Instituto Baymard, alrededor del 70,19 % de los carritos de compra online se abandonan en el último momento por falta de confianza.
Un dato que pone los pelos de punta, pero que llama la atención por lo primario y simple que puede llegar a ser el motivo. Y es que muchas veces la decisión de cerrar una página y dejar una compra a medias no responde a algo evidente ni fácilmente identificable. No hay un error claro que pueda medir el departamento de marketing, ni un elemento mal planteado que un diseñador pueda corregir rápidamente.
Simplemente hay una sensación. Un “no me acabo de fiar”.
Y es normal. En un contexto donde cada vez hay más webs clonadas, tiendas falsas o páginas hechas para captar datos con fines malintencionados, esa desconfianza pesa más que nunca en cualquier ecommerce.
Por eso, hoy no basta con tener una web funcional o incluso bonita. Tiene que transmitir seguridad, y tiene que hacerlo desde el primer momento. Porque si genera la mínima duda, el usuario no se queda a analizar. Se va.
En qué nos fijamos en Tekla para saber si una web es segura
Más allá de lo básico, hay una serie de señales que realmente determinan si una web transmite confianza o no.
Cuando analizamos una web a nivel técnico, hay ciertas señales que miramos casi de forma automática. No porque sigamos una checklist cerrada, sino porque la experiencia te enseña rápido qué transmite confianza… y qué la rompe en segundos.
Lo básico: SSL y Errores
Lo primero es evidente: una web tiene que cumplir unos mínimos para ser considerada segura. Empezando por el certificado SSL, pasando por los tiempos de carga o los errores durante la navegación.
Muchos de estos puntos ya vienen filtrados por los navegadores modernos. Si una web no es HTTPS, directamente te bloquean o te avisan. Pero eso no significa que puedas ignorarlos.
Es el punto de partida.
Si una web es lenta, falla o muestra cosas que no debería, la percepción es inmediata. No es fiable.
Quién está detrás de una web
Aquí es donde muchas webs empiezan a flojear. Aunque la ley obligue a mostrar cierta información, no todas las webs cuidan sus apartados legales como deberían. Y eso se nota.
Si no queda claro quién hay detrás, o esa información está escondida, la desconfianza entra sola.
Porque al final no estás interactuando con una web. Estás confiando en alguien.
(Truco. Si quieres saber quién es el propietario del dominio existe el servicio Whois. Si es público es probable que puedas saber la persona/empresa que se esconde detrás de un .com )
Cómo está construida una web
Hemos hablado largo y tendido en esta web sobre la importancia del área de diseño en una empresa. Y no nos tiembla el pulso en volver a hacerlo para repetir un concepto básico en seguridad percibida.
Si una web está cuidada, es más posible que sea segura.
No hablamos de que sea “bonita”, sino de que tenga coherencia. Que todo encaje. Que no haya sensación de improvisación. Las webs que generan confianza suelen tener algo en común: están bien pensadas.
Qué dice y cómo lo dice una web
El contenido es otra de las señales que más influyen en la confianza, aunque muchas veces pase desapercibido.
Una web fiable no se esconde detrás de textos genéricos ni frases que podrían estar en cualquier otra página. Explica bien qué hace, para quién es y qué puede esperar el usuario.
Cuando el mensaje es claro, la confianza sube. Cuando es ambiguo, excesivamente comercial o no termina de concretar, aparece la duda.
Y aquí hay algo importante: no es solo lo que dices, sino cómo lo dices. El tono, la forma de explicar, la coherencia entre secciones… todo suma. Porque cuando una web no se entiende, es mala señal.
Qué pasa en el momento de comprar
Este es el punto donde todo se pone a prueba. Puedes haber hecho bien todo lo anterior, pero si justo en el momento de comprar, reservar o dejar los datos algo no encaja, la decisión es inmediata. Fuera.
Formularios confusos, procesos largos, pasos innecesarios o información poco clara generan fricción. Y la fricción, en este contexto, se traduce en abandono.
Por eso, el momento de conversión tiene que ser limpio, claro y previsible. Sin sorpresas, sin dudas y sin tener que pensar demasiado. Porque cuando alguien duda en ese punto, lo normal es que ya esté fuera.
Cómo saber si una web es segura o puede ser una estafa
Hasta ahora hemos hablado de señales más estructurales, pero hay situaciones donde la duda es más directa: ¿esta web es fiable o me están intentando engañar?
Más allá de todos los puntos que hemos citado, hay algunas señales claras que conviene tener en cuenta.
- URLs sospechosas o mal escritas. Dominios que imitan marcas conocidas, con pequeños cambios o extensiones poco habituales.
- Precios demasiado bajos. Cuando algo parece demasiado bueno para ser verdad, muchas veces lo es.
- Errores evidentes en textos o traducciones. Muchas webs fraudulentas no cuidan estos detalles.
- Métodos de pago poco habituales o limitados. Si solo permiten transferencias o sistemas poco conocidos, es una señal clara de alerta.
Y una más importante que todas las anteriores. Si algo te hace dudar, aunque no sepas exactamente por qué, es mejor no avanzar.
Porque en este contexto, la intuición siempre debería ir por delante.
Por qué muchas webs no transmiten seguridad (aunque lo sean)
Llegados a este punto, la pregunta no es solo cómo detectar si una web es segura. Es entender por qué tantas webs que lo son… no lo parecen.
En la mayoría de casos no es un fallo técnico. La web tiene SSL, funciona correctamente y cumple con lo mínimo. Pero aun así, no transmite confianza.
¿Por qué? Porque no está pensada como un conjunto.
Se ha construido por partes. Un diseño por un lado, unos textos por otro, una web que “cumple” pero sin una idea clara detrás. Y cuando eso pasa, la coherencia se pierde por el camino. Y sin coherencia, no hay confianza.
Por eso muchas veces no se trata de “arreglar” un elemento concreto. No es cambiar un botón, ni añadir un sello, ni tocar un texto aislado.
Es revisar el enfoque.
Entender si lo que estás mostrando realmente representa tu negocio, si todo encaja y si la experiencia que vive el usuario acompaña. Porque al final, la seguridad no es solo una cuestión técnica. Es una percepción. Y cuando esa percepción falla, el usuario no analiza. Simplemente se va.
Si tienes la sensación de que tu web está bien, pero no termina de generar la confianza que debería, probablemente no sea un problema aislado.
Estaremos encantados de ayudarte a analizarla y ver cómo hacer que todo encaje.