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Redes Sociales
Consultoría

¿Por qué tu negocio necesita redes sociales? (incluso si crees que no son para tu sector)

¿Es necesario que una empresa esté activa hoy en día en redes sociales? En Tekla, como empresa de comunicación que se pasa buena parte del día navegando entre Instagram, TikTok, LinkedIn o Pinterest, te podemos asegurar que sí. Y ojo, no te lo decimos porque nos dediquemos a ello. Ni porque tengamos un martillo y veamos clavos por todas partes.

Te lo decimos porque hemos visto de lo que es capaz una buena estrategia de redes sociales. Porque hemos visto negocios ganar visibilidad, generar confianza y abrir nuevas oportunidades gracias a una presencia digital bien trabajada.

Pero también porque sabemos muy bien todo lo que se pierde una empresa cuando decide no estar presente.

Porque al final las redes sociales no van únicamente de publicar contenido. Van de transmitir confianza, de demostrar que tu negocio está vivo, de enseñar lo que haces y de estar presente en aquellos lugares donde tus clientes pasan una parte importante de su tiempo.

¿Significa eso que todas las empresas tienen que estar en todas las redes sociales? No.

¿Que todas tienen que publicar cada día? Tampoco.

Pero sí creemos que cualquier negocio debería entender qué papel juegan las redes sociales dentro de su estrategia de marketing y qué oportunidades está dejando escapar cuando las ignora por completo.

Pero empecemos por el principio.

Las redes sociales ayudan a tu posicionamiento SEO

Durante años ha imperado la idea de que las redes sociales sirven para ganar visibilidad y el SEO para captar tráfico desde Google. Como si fueran dos disciplinas completamente separadas.

Y la verdad es que ha llegado el momento de empezar a romper con este tópico.

Porque cada vez son dos disciplinas más conectadas.

Por un lado, por lo que respecta a los buscadores. Cuando alguien busca tu empresa en Google, es habitual encontrar la página web, la ficha de Google Business Profile y varios perfiles sociales ocupando parte de los resultados. Todo ello genera confianza, aporta contexto y ayuda a transmitir una imagen más sólida de la empresa, tanto ante los usuarios como ante los propios buscadores.

Pero además está ocurriendo algo todavía más interesante.

Como os contábamos en nuestro artículo anual sobre tendencias en redes sociales, cada vez más personas utilizan plataformas como Instagram, TikTok o YouTube como motores de búsqueda. Buscan recomendaciones, opiniones, comparativas y respuestas directamente dentro de las propias redes sociales.

Lo que antes era únicamente una herramienta de comunicación se está convirtiendo también en una herramienta de descubrimiento.

Y esto tiene una consecuencia directa, y es que debemos entender que cada vez más la presencia digital de una empresa ya no se construye únicamente desde su página web. Se construye a través de todos los espacios donde una marca genera contenido, interactúa con usuarios y deja señales sobre quién es y qué hace.

Cada publicación, cada perfil optimizado y cada contenido bien trabajado ayuda a reforzar la autoridad digital de una marca. Y cuanto más fácil sea para Google, para las inteligencias artificiales y para los propios usuarios entender quién eres, más fácil será también ganar visibilidad.

 

La venta se genera por repetición

Otro de los motivos por los que tu negocio necesita redes sociales es porque la mayoría de las ventas no se producen en el primer impacto. De hecho, uno de los grandes secretos del marketing es precisamente la correcta gestión de la repetición.

Nos explicamos.

Las personas compramos aquello que conocemos. Aquello que hemos visto varias veces. Aquello que nos resulta familiar.

Piensa en cualquier marca que tengas en mente ahora mismo. Lo más probable es que no la descubrieras ayer. Seguramente llevas meses o incluso años viendo sus anuncios, sus publicaciones, sus productos o escuchando hablar de ella.

A lo que vamos es que la confianza rara vez aparece en el primer impacto. Y aquí es donde las redes sociales juegan un papel fundamental. Porque permiten que tu empresa siga presente en la mente de potenciales clientes sin necesidad de estar vendiendo constantemente. Cada publicación, cada historia, cada vídeo o cada contenido es una nueva oportunidad para recordar que tu negocio existe.

Quizá una persona vea una publicación tuya hoy. Quizá dentro de unas semanas vuelva a encontrarse con tu marca. Más adelante visite tu página web. Y meses después, cuando necesite exactamente el producto o servicio que ofreces, piense en ti antes que en la competencia.

Simplemente porque has estado presente.

Por eso las redes sociales no deberían medirse únicamente por las ventas directas que generan. También ayudan a construir reconocimiento, familiaridad y recuerdo de marca. Y en muchos sectores, esas tres cosas son las que terminan marcando la diferencia cuando llega el momento de tomar una decisión.

Son uno de los mejores canales de atención al cliente

Las redes sociales ya no son únicamente un escaparate. También se han convertido en uno de los canales de comunicación más utilizados por los clientes.

Y la explicación es bastante sencilla. Son cómodas.

A día de hoy muchas personas prefieren enviar un mensaje por Instagram antes que llamar por teléfono. O resolver una duda rápida mediante un mensaje privado por WhatsApp (que también deberíamos considerar una red social) antes que rellenar un formulario de contacto y esperar una respuesta durante varios días.

Simplemente es una cuestión de inmediatez.

Esto provoca que, en muchos sectores, las redes sociales se hayan convertido sin darse cuenta en una extensión natural de su atención al cliente.

Y aquí hay una oportunidad interesante.

Cada consulta respondida, cada duda resuelta o cada incidencia gestionada correctamente ayuda a reforzar la confianza y la imagen de marca. Porque al final los clientes no solo valoran el producto o el servicio que reciben. También valoran la facilidad con la que pueden contactar contigo cuando necesitan algo.

Por supuesto, sucede exactamente lo mismo en sentido contrario.

Un perfil abandonado, mensajes sin responder o una mala gestión de los comentarios públicos pueden transmitir una imagen muy diferente a la que una empresa pretende proyectar.

Por eso las redes sociales no deberían verse únicamente como una herramienta de marketing. También son una oportunidad para escuchar mejor a los clientes, entender qué les preocupa y construir relaciones mucho más cercanas y duraderas.

Te permiten estar preparado para campañas importantes

Hay empresas que solo se acuerdan de las redes sociales cuando necesitan comunicar algo. Llega la campaña de San Valentín⁠. Se acerca Black Friday. Lanzan un nuevo producto. Organizan un evento. Reforman el local. Contratan un nuevo servicio.

Y entonces aparece la misma pregunta (acompañada de ciertas prisas).

“¿Cómo hacemos para que la gente se entere?”

Y aquí es donde empiezan a tener sentido esos posts semanales que parecían no tener ningún impacto en ventas. Porque sí que es cierto que puedes crear una gran promoción, diseñar una oferta atractiva o invertir dinero en publicidad. Pero si durante el resto del año has permanecido completamente desaparecido, será mucho más difícil generar impacto.

Es mucho más efectivo mantener una relación constante con clientes actuales y potenciales para que, cuando llegue el momento de comunicar algo importante, no empieces desde cero.

Porque una comunidad no se construye la semana antes de una campaña.

Se construye poco a poco. Publicación a publicación. Mes a mes. Generando familiaridad, confianza y presencia.

Preparando el terreno para que, cuando finalmente llegue una fecha importante o una oportunidad comercial, ya exista una audiencia que sabe quién eres, qué haces y por qué debería prestarte atención.

Dicho de otra forma, las redes sociales no son únicamente una herramienta para promocionar campañas. Son el trabajo previo que permite que esas campañas funcionen cuando realmente las necesitas.

 

Si no cuentas tu historia, alguien la contará por ti

Como te decíamos al inicio de este artículo, cuando alguien nos pregunta si una empresa necesita redes sociales, nuestra respuesta suele ser afirmativa.

Y esperamos que a estas alturas entiendas mejor por qué.

Existen muchos motivos de peso, tanto a nivel de marketing como de negocio, que justifican una presencia activa en Instagram, TikTok, Pinterest o LinkedIn. Ayudan a reforzar el posicionamiento de una marca, facilitan la comunicación con los clientes, permiten construir familiaridad a través de la repetición y preparan el terreno para futuras campañas comerciales.

Pero más allá de todo eso, existe una reflexión que se aleja un poco de los números y que también nos parece interesante reivindicar.

Vamos a pensar un momento.

Cada día tu empresa está enviando señales al mercado.

A través de su página web. A través de Google. A través de las opiniones de los clientes. A través de las conversaciones que se generan sobre ella en foros o ChatGPT. Y, por supuesto, también a través de las redes sociales.

La cuestión es si quieres participar activamente en la construcción de esa imagen o prefieres dejar ese trabajo en manos de terceros.

Porque, nos guste o no, la conversación ya está ahí. Y a poco que tu marca tenga cierta presencia en el mercado, seguirá estando ahí.

Y te podemos asegurar que, si no cuentas tu historia o no estás preparado para participar en esa conversación, alguien acabará haciéndolo por ti.

Y dejar algo tan importante al azar no suele ser una gran idea.